Regla básica de oro: Siempre identifica y confirma quién decide realmente y quién firma los documentos. No avances en el proceso hasta tener esta información clara.
Regla clara e innegociable: Sin mandato formal y verificable, no compartas información sensible ni confidencial del activo. Punto.
Mensaje fundamental: No sois mensajeros que pasan información de un lado a otro. Sois gestores profesionales del proceso que añadís valor en cada fase de la operación.
Advertencia crítica: Si no sabes con certeza quién decide en cada nivel y quién tiene capacidad de firma, no avances en el proceso. Detente y aclara estos puntos antes de invertir más tiempo o recursos.
El dominio de los roles no es teoría para rellenar un manual. Es la diferencia práctica entre trabajar meses para nada o cerrar operaciones reales con eficiencia profesional.